casiopea

A la tortuga la gusta el Cine, los tebeos, el rol, la música... y a veces habla de política... Pero a su ritmo.

12/30/2004

Tres Reyes- Relato de Navidad

En la imprescindible antología de relatos del escritor Neil Gaiman, Humo y Espejos, cuenta que, como tiene muchos amigos dibujantes siempre recibía unas tarjetas de navidad alucinantes y él nunca podía corresponder, así que un año decidio escribir un cuento y maquetarlo en forma de tarjeta para felicitar las navidades. El Cuento se llama Nicholas era, y, por suerte, se puede encontrar completo en la página web oficial de Gaiman (donde por cierto lleva un diario personal a modo de bitácora muy recomendable) Tan sólo tiene 100 palabras. Nunca me han gustado mucho las tarjetas navideñas, pero si los relatos, y la copia descarada de buena ideas. Este es mi relato navideño de 100 palabras (101 a decir verdad).

Melchor, Gaspar y Baltasar recorren las calles silenciosas. Van agazapados, pegados a las paredes. No llevan sus trajes, ni sus capas, ni nada de eso. Melchor y Gaspar portan inútiles credenciales y Baltasar viste como si viniera de trabajar en los olivos. Ha habido otra bomba en la ciudad, y esa es una buena excusa. Se mueven entre los soldados, las excavadoras, sin dejar nunca de lado el muro. Un muro largo, enorme y gris. Se preguntan si alguna vez podrán salir de allí. Miran al cielo. Ni una estrella de guía.

Feliz Navidad, se dicen. Y empiezan a correr.


En Humo y Espejos, Gaiman dedica la introducción a explicar como se le ocurrió cada cuento, así que sigamos con la copia. Hubo una época de mi vida en la que pensaba que hacer cine de animación debía ser muy sencillo, y sobre todo que permitía cualquier alarde de presupuesto (al fin y al cabo sólo eran dibujos, o plastelina- a mi me gustaba esta en concreto) Cuando el gobierno de Sharon decidió asediar el palacio presidencial de Arafat se me ocurrió esta idea en forma de cuento (ya sabía lo que costaba la animación). Siempre es divertido poner personajes en situaciones reales.

Ahora Arafat ha muerto y, por el contrario, el gobierno israelí sigue construyendo su muro. Me gusta lo de "Miran al cielo, ni una estrella de guía".

Por cierto, buen 2005.