casiopea

A la tortuga la gusta el Cine, los tebeos, el rol, la música... y a veces habla de política... Pero a su ritmo.

1/17/2005

Muere Agustín Gonzalez

Yo no le conocía. Para mí era ese cura que salía en las películas, ese tan gracioso que bociferaba y hacía aspavientos enloquecidos. Con una voz altisonante, arrastrada por el tabaco- tan de verdad- una voz que había vivido... lo que me lleva a por qué ahora parece que los actores y las actrices no han vivido más allá de sus personajes. No lo sé.

Luego empezó a ser el cura de las películas de Berlanga. Era la voz y los gestos de esa frase que me ha hecho reír tantas veces: "lo que yo uno en la tierra, no lo separa ni dios en el cielo". Cuando ví Belle Epoque era mi personaje favorito, todas sus frases eran maravillosas, su forma de jugar a las cartas, de fumar papel de líar, su manera de decir "si señor, aquí estoy, donde se peca, a píe de obra" o "tu madre, es mucha madre juanito" o mi favorita "¡A que me bajo y te pego un par hostias"!. Un cura republicano que adoraba a Unamuno.

Luego supe que se llamaba Agustín Gonzalez, y que había hecho tanto cine y tanto teatro como cualquiera de los otrso grandes: Jose Luis López Vázquez, Manuel Alexandre, etc, etc, etc. Que salía en El Viaje a Ninguna Parte y en Las Bicicletas son para el verano, haciendo de un padre con la mirada triste y perdida por la guerra. Recuerdo aquella última conversación con Gabino Diego, mirándole a los ojos y explicándole que quizás le vinieran a detener, con una naturalidad asombrosa, como si realmente hablara con su hijos, y aquellas dos últimas frases: "Es que no ha llegado la paz, ha llegado la victoria" y esa tan triste "¿Quien sabe si volverá a haber otro verano?"

Era como un ser en blanco y negro, como una presencial irrepetible, real, de aspecto pobre de una españa pobre.

Hoy repasando cosas de su muerte he recordado que una de sus últimas apariciones en Televisión fue en un papel del que soy parcialmente responsable (en un porcentaje muy pequeño) por encargamre de parte de sus tramas. Apareció junto a Jose Luis López Vazquez en el capítulo 89 de la serie donde trabajo, Hospital Central, que se llamaba "Señales de Duelo" y estaba escrito por Antonio Mercero. La historia que protagonizó (y protagoniza aún en los videos y televisores de quien puedan ver de nuevo el capítulo) es una de mis dos favoritas en la serie. Trata de dos hermanos que llevan odiándose toda la vida, sus vidas se han alimentado de ese odio y en varias ocasiones se han peleado gravemente, pero nunca hasta el extremo de matarse pues sería terrible para su familia. Así que el día que uno de ellos cumple 74 años (y es demasiado viejo para ir a prisión, y sus familia ya tienen sus vidas hechas) se baten en duelo, y así llegan al hospital, cada uno con un tiro. Y allí cuentan su historia de odio y de competitividad. Para descubrir después que si uno de los dos muere, ya no les quedará nada, ni siquiera ese odio.

...Lo hacián tan bien. Era todo tan real, tan de verdad. Con ese olor a tabaco de cura vociferante... ¡A que me bajo y te pego un par de hostias!

Que la tierra le sea leve.